Limpieza del Templo

El cuidado del templo es una expresión concreta de amor a Dios y de respeto por la comunidad que se reúne para celebrar la fe. Mantener la casa del Señor limpia, ordenada y digna es un servicio humilde y precioso que permite que cada celebración litúrgica se viva con mayor profundidad y belleza.

El grupo encargado de la limpieza del templo busca no solo mantener los espacios en buen estado, sino también promover la formación, la oración y la comunión entre sus miembros, creando un ambiente fraterno donde el servicio se convierte en una auténtica experiencia de fe.


Objetivo Específico

Cuidar de la limpieza del templo y sus instalaciones para una mayor dignidad de las celebraciones, promoviendo la formación, la oración y la comunión entre los miembros del grupo.


Actividades y Líneas de Acción

1. Limpieza semanal del templo
Cada viernes, después de la misa de las 10:00, el grupo se reúne para limpiar la iglesia, los salones y los espacios parroquiales. Además, se encargan de adornar las distintas advocaciones a lo largo del año, manteniendo siempre un ambiente cuidado y acogedor.

2. Oración comunitaria
El grupo dedica un tiempo de oración en comunidad, ofreciendo especialmente sus intenciones por la Iglesia, el Santo Padre y las necesidades de la parroquia. Este momento espiritual fortalece la unidad y da sentido al servicio que realizan.

3. Convivencia y fraternidad
Se fomentan momentos de convivencia que permiten crecer en la fraternidad, compartir experiencias y fortalecer los lazos entre quienes forman parte del grupo ecológico.


El Grupo Ecológico se reúne todos los viernes, después de la misa de 10:00, para realizar estas tareas con alegría y espíritu de servicio. Cualquier persona que desee colaborar será siempre bienvenida: el templo es la casa de todos, y su cuidado es una misión compartida.