Historia de la Parroquia

A mediados de los años sesenta, Madrid vivía un crecimiento acelerado. Miles de familias llegaban desde distintas provincias buscando nuevas oportunidades, y los barrios de la periferia se llenaban de vida. Ante esta realidad, el Arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, decidió encomendar a varias órdenes religiosas la atención pastoral de las nuevas zonas donde la diócesis no alcanzaba a cubrir todas las necesidades.

Fue así como los Padres Carmelitas de la parroquia de Ayala recibieron el encargo de organizar una nueva comunidad cristiana en el barrio. El P. Mateo Mª Benavent, primer párroco, asumió la misión con entusiasmo y una confianza profunda en la Providencia. Él mismo recordaría más tarde que “el Señor fue abriendo caminos y poniendo personas generosas en el camino”.

Tras meses de trabajo, la nueva parroquia abrió sus puertas el 13 de noviembre de 1966 en un bajo de la calle Carolina Coronado, 22. Aquel pequeño espacio se convirtió en el corazón espiritual del barrio.

Primer altar en Carolina Coronado
Primer altar en Carolina Coronado (1966)

Durante las primeras visitas institucionales, el P. Mateo conoció al párroco de Ntra. Sra. de Fátima, Don Cesáreo Barroso, natural de Ávila. Al saber que se estaba fundando una nueva parroquia, expresó su deseo de que llevara el nombre de la Patrona de su tierra: Nuestra Señora de Sonsoles.

Los Carmelitas acogieron la propuesta con gratitud. El nombre fue aprobado y, desde entonces, la devoción a la Virgen de Sonsoles ha acompañado la vida de la comunidad.

En la inauguración estuvieron presentes el alcalde de Ávila y el capellán del santuario. La Mayordomía de la Virgen regaló un cuadro de la imagen, que aún hoy se conserva en el templo.

El barrio, joven y lleno de familias, acogió con entusiasmo la nueva parroquia. Aunque el espacio era reducido, pronto se convirtió en un lugar de encuentro, oración y convivencia. Se formaron grupos de matrimonios, jóvenes, catequesis, Cáritas y un coro juvenil que animaba las celebraciones.

El P. Miguel Vera, segundo párroco, impulsó con fuerza la vida comunitaria. Bajo su guía, los jóvenes participaron en encuentros diocesanos, peregrinaciones y actividades formativas que marcaron profundamente la identidad de la parroquia.

Con el crecimiento del barrio, el pequeño local de Carolina Coronado se quedó corto. Tras años de búsqueda y planificación, se construyó un nuevo templo en la calle Timoteo Domingo, 38. La obra no estuvo exenta de dificultades, especialmente por la decisión de incluir viviendas en el edificio, lo que supuso una carga económica para la parroquia.

A pesar de ello, el 13 de noviembre de 1977, el Cardenal Enrique Tarancón inauguró solemnemente el nuevo templo. El espacio, más amplio y luminoso, permitió ampliar la actividad pastoral y acoger a una comunidad cada vez más viva.

Nuevo templo en Timoteo Domingo
Nuevo templo en Timoteo Domingo (1977)

Durante estas décadas, la parroquia vivió una etapa de enorme vitalidad. Se celebraba con gran solemnidad la fiesta de la Virgen de Sonsoles, se organizaron exposiciones juveniles, clases de guitarra, actividades culturales y convivencias.

Se realizaron peregrinaciones a santuarios cercanos y viajes a lugares emblemáticos como Tierra Santa, Roma, Fátima o Lourdes. Surgieron grupos de oración, Acción Católica, comunidades neocatecumenales, Legión de María y grupos ADSIS.

En 1993 nació la Cofradía del Carmen, fruto de la devoción de varias feligresas. Su triduo y procesión siguen siendo una tradición muy querida.

A lo largo de cinco décadas, numerosos Padres Carmelitas dejaron una huella imborrable en la parroquia. Su dedicación, cercanía y espíritu fraterno marcaron generaciones enteras.

Celebración litúrgica con los Carmelitas
Celebración litúrgica presidida por los Padres Carmelitas

La Jornada Mundial de la Juventud de 2011 fue uno de los momentos más emocionantes de la historia reciente de la parroquia. Durante más de un año, la comunidad se preparó para acoger a 79 jóvenes sirios que participaron en el encuentro con el Papa.

Las familias se volcaron con generosidad, abriendo sus hogares y compartiendo su fe. Fue una experiencia de fraternidad que dejó una profunda huella en todos.

Tras 45 años de servicio ininterrumpido, los Padres Carmelitas se despidieron de la parroquia en noviembre de 2011. Fue un momento cargado de emoción y gratitud por tantos años de entrega pastoral.

Montaje conmemorativo de la despedida
Montaje conmemorativo de la despedida de los Carmelitas (1966–2011)

El 19 de noviembre de 2011 comenzó una nueva etapa con la llegada del P. Eusebio González Hernández, de la Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo. Su llegada trajo un impulso renovado tanto en lo pastoral como en lo material.

Se renovó el altar, se entronizó la imagen del Sagrado Corazón, se instaló un nuevo sagrario y se restauraron los bancos. También se fortaleció la adoración eucarística y se creó la cofradía del Sagrado Corazón.

La celebración de las bodas de oro de la parroquia (1966–2016) fue un momento de acción de gracias y esperanza para toda la comunidad.